Morena queda a un voto de perder la mayoría calificada en Senado
La salida de Enrique Inzunza y la postura de Cynthia López dejan al oficialismo al borde de perder la mayoría calificada para reformas constitucionales.

La bancada de Morena en el Senado de la República enfrenta una nueva configuración legislativa que compromete su capacidad para aprobar reformas constitucionales por sí misma. Tras la salida de Enrique Inzunza y los recientes movimientos en la composición de la Cámara Alta, el grupo parlamentario oficialista ha quedado a un solo voto de perder la mayoría calificada necesaria para modificar la Carta Magna. Esta situación obliga a la coordinación política del partido a buscar consensos externos ante la falta de una mayoría absoluta garantizada para los cambios de mayor calado.
La incertidumbre se intensifica con la posición adoptada por la senadora Cynthia López, cuyo voto se ha vuelto determinante en las sesiones clave. Fuentes internas del recinto legislativo señalan que la ausencia de consensos internos y la llegada de suplentes en diversas comisiones han complicado la agenda legislativa que el Poder Ejecutivo pretendía desahogar antes del cierre del presente periodo de sesiones. La falta de un margen de maniobra amplio ha generado un ambiente de negociación constante con las bancadas de oposición.
El bloque oficialista requiere actualmente de una suma total de votos que hoy no parece estar asegurada en el pleno. Ante este escenario, la estrategia de la Junta de Coordinación Política se ha centrado en dialogar con legisladores independientes y de partidos minoritarios para evitar el bloqueo de las iniciativas presidenciales. La disciplina parlamentaria está siendo puesta a prueba mientras se discuten las minutas pendientes que requieren el respaldo de las dos terceras partes de los presentes.
Especialistas en temas parlamentarios advierten que el equilibrio de fuerzas en el Senado refleja una mayor pluralidad que obliga al diálogo político. Aunque el oficialismo mantiene la mayoría simple para leyes secundarias y nombramientos que no requieren supermayoría, la dificultad para concretar reformas constitucionales marca un punto de inflexión en la actual legislatura. El desenlace de las próximas votaciones definirá si el grupo mayoritario logra recuperar el control absoluto del proceso legislativo o si deberá acostumbrarse a una dinámica de negociación permanente.


