El euríbor alcanza su máximo en dos años afectando hipotecas variables
El índice hipotecario cierra julio en 2,855%, marcando una tendencia al alza que impactará directamente en las mensualidades a partir de septiembre.

El euríbor ha registrado un nuevo incremento al cerrar el mes de julio en 2,855%, consolidándose en su nivel más alto de los últimos dos años. Este comportamiento del índice, que sirve como referencia para la mayoría de los créditos hipotecarios a tasa variable, anticipa un ajuste al alza en los pagos mensuales que deberán enfrentar los usuarios a partir de este mes de septiembre.
Este movimiento ocurre en un contexto donde el Banco Central Europeo mantiene los tipos de interés en 2,25%, dejando abierta la posibilidad de realizar nuevos ajustes en las próximas reuniones. Aunque en meses anteriores se observó una ligera tregua que permitió un alivio temporal en las cuotas anuales, la tendencia reciente confirma un cambio en la dirección que presiona nuevamente el presupuesto de los hogares endeudados.
Las instituciones financieras han comenzado a actualizar sus tablas de amortización conforme a la nueva referencia del mercado. Los expertos señalan que, para quienes tengan que realizar la revisión anual de su crédito en septiembre, el impacto será notable, pues la comparativa se realiza frente a periodos donde el índice se mantenía en niveles inferiores.
Ante este escenario, la SHCP y otros organismos financieros en México monitorean de cerca los efectos globales de las tasas de interés en los mercados internacionales, dada su influencia en el costo del dinero a nivel mundial. Aunque la situación del euríbor es ajena al sistema bancario mexicano, su evolución es un termómetro esencial para entender la política monetaria global que también afecta las estrategias del Banco de México.
Los especialistas recomiendan a las familias revisar las condiciones de sus contratos hipotecarios y evaluar la posibilidad de realizar amortizaciones anticipadas si cuentan con liquidez. La previsión para el resto del año sugiere que la volatilidad en los mercados financieros continuará marcando el ritmo de las hipotecas, por lo que la prudencia financiera se mantiene como la recomendación principal para los próximos trimestres.


